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Bellino gana la Myth of Malham tras un emocionante duelo con vientos flojos

Bellino gana la Myth of Malham tras un emocionante duelo con vientos flojos

RORC Myth of Malham Race 2026 Salida: sábado 23 de mayo de 2026 Recorrido: Cowes – Faro de Eddystone – Boya North Head (aprox. 235 millas náuticas) Organizada por el Royal Ocean Racing Club en colaboración con el Royal Yacht Squadron

El Sun Fast 3600 Bellino, de Rob Craigie, navegando a dos con la comodora del RORC Deb Fish, se proclamó vencedor absoluto de la RORC Myth of Malham 2026 en tiempo compensado IRC. Bellino se adjudicó además la IRC Tres y la categoría IRC a Dos, completando una actuación sobresaliente en una de las ediciones más tácticas y mentalmente exigentes de los últimos años. La edición de 2026 fue una auténtica partida de ajedrez con vientos flojos y un calor abrasador, marcada por decisiones tácticas complicadas, zonas de compresión y puertas de marea.

Los honores de línea de meta fueron para el Botin 56 Khumbu, patroneado por Guy Gillon. El J/122 Bulldog, del vicecomodoro del RORC Derek Shakespeare, fue segundo en la general IRC y ganador de la IRC Uno, mientras que el J/109 Mojo Risin de Rob Cotterill completó el podio absoluto, terminando tercero en la general y llevándose la IRC Cuatro. El podio de la IRC Uno se decidió por apenas una hora en tiempo compensado: L'Ange de Milon, de Jaques Pelletier, se impuso al J/45 Stickleback de Nick y Jacquetta Edmonds. Tercero fue Endless Summer, de Manuel da Rocha.

El Uno de James Holder ganó un reñidísimo duelo entre multicascos por los honores de línea de meta, en un mano a mano final con Adamas. Tras la compensación MOCRA, el Dazcat 1295 Minor Swing, de Didier Bouillard, se hizo con la victoria de la clase.

La clave de Bellino: evitar los agujeros y no bajar la guardia

Para Bellino, la clave del triunfo estuvo en esquivar los peores agujeros de viento y mantener la concentración hasta el final. La regata premió a las tripulaciones capaces de mantener el barco en movimiento cuando el viento aflojaba y de reaccionar con rapidez cuando volvía la presión.

"Hubo muchísimas pequeñas ganancias y pérdidas", comentó Deb Fish, de Bellino. "Entre Start Point y Eddystone la cosa se puso muy interesante con un gran agujero de viento. Los que nos fuimos al sur ganamos mucho. La idea era que con poco viento siempre puedes subir, pero no puedes bajar si ya estás clavado sin viento."

Craigie y Fish no se fiaron del tracker para evaluar su posición, y el nuevo software de prestaciones que llevan a bordo todavía está en fase experimental. "Fue prácticamente a la antigua usanza", comentó Rob Craigie. "Navegamos la regata leyendo el agua que teníamos alrededor, usando a los rivales como referencia y reaccionando a la velocidad y los roles del viento. Ver a un competidor frenar o acelerar valía más que cualquier predicción."

La recta final fue especialmente intensa, con Bellino sin perder de vista al JPK 1080 Mzungu!de Sam White, uno de los barcos que habitualmente le planta cara. En una regata de vientos flojos, hacer match race con un rival directo mientras se defiende una clasificación general IRC exigió mucha disciplina.

"Tuvimos una regata estupenda con Mzungu!", añadió Deb Fish. "Nos hicieron sudar de principio a fin. Hacia el final sabíamos que estaba muy ajustado, así que tocaba dormir poco y asegurarnos de acertar en cada decisión. Aquello no se acabó hasta que se acabó de verdad."

Bulldog y Mojo Risin completan el podio

El equipo de Bulldog, del vicecomodoro Derek Shakespeare, firmó una actuación magnífica para ganar la IRC Uno y ser segundo en la general, completando un uno-dos para los oficiales de la directiva del RORC. La tripulación encontró velocidad en torno a Eddystone y se mantuvo en la pelea en una regata donde la concentración pesaba tanto como los caballos. Bulldog estuvo metido en la lucha por el podio absoluto hasta bien entrada la regata, demostrando que el podio no era patrimonio de una sola clase ni de un tipo concreto de barco.

Mojo Risin estuvo a un paso de la victoria absoluta en tiempo compensado y acabó tercero en la general. El resultado le bastó además para ganar la IRC Cuatro, un logro mayúsculo para el J/109 de Rob Cotterill, un barco de 25 años con tripulación amateur. Las últimas millas fueron un cálculo en vivo, con la tripulación contando velocidad, distancia y tiempo mientras apretaban por el resultado en la general.

"Íbamos descontando la distancia en fracciones de milla y el tiempo en fracciones de minuto. En la llegada, con muy poco viento, tuvimos que virar y se nos descuadró todo. Fue muy emocionante al final, pero una regata así de larga no se gana en las últimas millas. Hubo un par de cosas que nos costaron cinco o diez minutos, pero fue una gran regata. Estamos encantados con el resultado", comentó Rob Cotterill.

Cotterill reconoció que su tripulación sabía dónde habían perdido tiempo, pero también dónde habían navegado bien. El resultado reflejó la presión que se vivió en toda la flota. En una regata de casi dos días, pérdidas de cinco o diez minutos podían decidir el podio absoluto.

Khumbu, honores de línea con sabor a entrenamiento

En cabeza de la flota de monocascos, Khumbu se llevó los honores de línea aprovechando la regata como banco de pruebas competitivo y como entrenamiento offshore de cara a la próxima Round Ireland Race. La navegante Suzy Peters explicó que su inscripción había sido discreta, pero que la regata acabó siendo un ejercicio offshore mucho mayor de lo previsto.

"Decidimos hacer la regata a última hora", comentó Peters. "Disputamos el primer día del Campeonato de Europa IRC de Poole, y luego pusimos rumbo a Cowes el sábado por la mañana para recoger el equipo de altura y salir a regatear. Nos llevamos más de lo que esperábamos: acabaron siendo dos noches en la mar, pero nos volvimos con 300 millas de datos offshore valiosísimos."

"Estaba claro que habría más viento al sur, pero no querías alejarte demasiado del rumbo directo con tanta incertidumbre todavía", apuntó Rob Greenhalgh, de Khumbu. "En el regreso intentamos minimizar riesgos, pero seguíamos sin saber del todo si el viento iba a entrar de tierra o del sureste. No fue nada sencillo."

Multicascos: duelo de infarto entre Uno y Adamas

Entre los multicascos, el Grainger 36 Uno de James Holder ganó una pelea dramática por los honores de línea frente al Rapido 40 Adamas de Vincent Willemart. El resultado solo se decidió en las últimas millas, con los barcos solapados ya a la vista de la línea de llegada.

"Fue un final increíble para una gran regata", comentó James Holder, de Uno. "Nos metimos en el sitio equivocado un par de veces y tuvimos que remontar. Cerca de Eddystone fue una pesadilla. Íbamos diez millas por delante y nos quedamos parados; todos nos cazaron por detrás. Adamas hizo una remontada estupenda, pero en las últimas millas pillamos algo más de brisa pegados a tierra, un rol que nos benefició, y conseguimos colarnos por delante. Fue un duelo barco contra barco apretadísimo y la mar de divertido."

Tras la compensación MOCRA, la victoria de la clase multicasco fue para el Dazcat 1295 Minor Swing de Didier Bouillard, por delante del Dazcat 1495 DMS Vinyl de Brendan Seward y Pete Goss.

Una regata clásica que premió la cabeza fría

La Myth of Malham suele describirse como un ensayo general para la Fastnet, pero esta edición fue también una regata de flota en estado puro. La cabeza de la flota, el podio IRC y las peleas por clase estuvieron abiertas hasta el final. Para muchas tripulaciones, lo más duro no fue la distancia, sino la concentración necesaria para mantenerse a tope cuando el barco apenas se movía. Las regatas oceánicas con vientos flojos invitan a las tripulaciones cansadas a conformarse con el ritmo que llevan, cuando en realidad lo que decide la regata es la búsqueda del siguiente carril de viento. En la Myth of Malham 2026, los mejores equipos siguieron atentos, sin dejar de trimar, de navegar y de regatear contra los barcos de alrededor.

Merece también un foco aparte la actuación de Kit Rogers y David King, la pareja a dos a bordo del Contessa 32 Assent. Este barco tiene una larga trayectoria en el RORC y en navegación de expedición. La Myth of Malham fue una mezcla de ambas disciplinas, con un equipo aplicado en la tarea de terminar la regata en 2 días, 13 horas, 53 minutos y 23 segundos.

De Cowes a Eddystone y vuelta, la Myth of Malham volvió a demostrar por qué sigue siendo una clásica oceánica de pleno derecho. En 2026, la fórmula ganadora no fue simplemente navegar rápido: fue mantener la concentración, tomar decisiones con cabeza fría y, sobre todo, no dejar de mover el barco.

El RORC Season's Points Championship y la Cowes Offshore Series continúan con la De Guingand Bowl Race, que sale de Cowes el 30 de mayo.