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Luis Tourón: “Don Juan de Borbón fue un hombre de mar, no un simple aficionado a las regatas”

Luis Tourón: “Don Juan de Borbón fue un hombre de mar, no un simple aficionado a las regatas”

El escritor e investigador naval, académico de la Real Academia de la Mar, presenta un libro que reivindica la faceta náutica del padre de Juan Carlos I, con el Saltillo como uno de los barcos más importantes de su vida y un prólogo firmado por el Rey Emérito

La historia marinera de Don Juan de Borbón ha sido protagonista de una de las actividades culturales de la XXXI Illes Balears Clàssics. Club de Mar-Mallorca acogió ayer por la tarde la presentación de Los barcos de Don Juan de Borbón. Un marino singular, obra del escritor e investigador naval Luis Tourón Figueroa, ilustrada por Ignacio Muñoz Pidal y presentada por el escritor y diplomático Fernando Schwartz Girón.

La elección del escenario tiene además una conexión con el protagonista del libro ya que Club de Mar-Mallorca fue durante años uno de los lugares vinculados a la vida marinera de Don Juan durante sus estancias en Mallorca, especialmente a través del Giralda, que tenía allí su punto de amarre.

Esta relación está documentada desde los años setenta del siglo pasado y se prolongó durante las décadas siguientes. Una fotografía conservada por la Casa Real recoge incluso el momento en que el rey Don Juan Carlos I se despidió de su padre en Club de Mar-Mallorca, el 9 de agosto de 1984, antes de zarpar para uno de sus cruceros.

Un libro que no es una biografía

El libro se centra en una faceta de Don Juan de Borbón menos conocida: su relación con el mar y la navegación. Luis Tourón aclara que no se trata de una biografía, sino de un recorrido por la vida marinera de Don Juan, especialmente por su vertiente deportiva, que considera insuficientemente documentada. Su propósito, explica, es que el lector descubra que “Don Juan fue un hombre de mar”, no simplemente un aficionado a la vela y las regatas.

La investigación parte, precisamente, de una carencia que el autor detectó al revisar las biografías existentes. Según Tourón, existen alrededor de una treintena de obras sobre Don Juan, pero apenas una aborda específicamente su trayectoria como marino, y lo hace desde su vertiente profesional y militar. “Lo deportivo es lo mío, porque yo me dedico un poco a la historia naval deportiva, que es la que no está documentada”, explica.

Su objetivo fue recuperar esa dimensión deportiva y personal de su relación con el mar, para lo que recurrió a fondos de la Armada, el archivo de ABC y fondos privados, entre ellos los de Alfonso Ussia, que aportó fotografías y numerosas anécdotas sobre Don Juan.

Uno de los apoyos fundamentales para el proyecto fue Don Juan Carlos de Borbón, que no solo impulsó la idea después de que Tourón le planteara la posibilidad de contar la historia marinera de su padre, sino que también ha firmado el prólogo del libro.

El Saltillo, el barco más importante

Entre todos los barcos vinculados a Don Juan, Tourón destaca especialmente el Saltillo, que no era propiedad del conde de Barcelona, sino de su gran amigo Pedro Galíndez. El armador ponía la embarcación a disposición de Don Juan durante los veranos, con tripulación y todo lo necesario para que la familia pudiera navegar y disfrutarlo.

El Saltillo adquirió además una dimensión especial durante los años de exilio en Estoril. En 1956, después de la muerte accidental del infante Don Alfonso, Don Juan decidió embarcarse con su familia rumbo a Tánger a bordo del velero. Para Tourón, aquel episodio refleja hasta qué punto la mar formaba parte de la vida de Don Juan y de su manera de afrontar incluso los momentos más difíciles. “La mar le sirvió a Don Juan como paño de lágrimas, probablemente”, explica.

Después llegarían otras embarcaciones, entre ellas el primer Giralda, que Don Juan tuvo durante aproximadamente una década, y posteriormente el segundo Giralda, un motovelero construido en Escocia que sería su último barco. Tourón recoge en su investigación una expresión que resume la importancia que llegaron a tener los barcos para el conde de Barcelona: “La casa de Don Juan era el Giralda”.

Una historia ligada a la vela clásica

La presentación del libro adquiere además un significado especial dentro de una regata dedicada precisamente a la conservación del patrimonio marítimo. Tourón recuerda que la antigua Regata Almirante Conde de Barcelona, impulsada en Mallorca por Don Juan y disputada durante 30 ediciones, tuvo entre sus objetivos fomentar la recuperación de embarcaciones clásicas que se encontraban abandonadas o en peligro de desaparecer. Muchos barcos fueron restaurados gracias al estímulo generado por aquella competición.

Para el autor, preservar estas embarcaciones implica también conservar las historias que llevan asociadas. “Tener un barco clásico no es simplemente lucir un barco muy bien barnizado y muy bonito. Hay que cuidarlo, hay que mimarlo, ya que los barcos son seres vivos. Y casi todos tienen una historia detrás, o varias”, señala.

En este contexto, Tourón pone como ejemplo la recuperación del Tonino, una antigua embarcación de la Casa Real en la que también navegó Don Juan y que se encuentra actualmente en proceso de restauración. Su intención es que pueda volver a navegar en aguas españolas y recuperar así una parte de la historia náutica vinculada a la Familia Real.