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La Roche-Posay Racing Team cuarto en Cagliari detrás de los 2 grandes favoritos de la Copa América, tras una primera regata prometedora

La Roche-Posay Racing Team cuarto en Cagliari detrás de los 2 grandes favoritos de la Copa América, tras una primera regata prometedora
Tras las ocho pruebas de flota de la Louis Vuitton 38th America's Cup Preliminary Regatta Sardinia, el equipo francés concluye su primera competición oficial en AC40 en cuarta posición, mostrando una clara progresión. El equipo local Luna Rossa se ha llevado el título tras vencer a Emirates Team New Zealand en el match-race final.

La Roche-Posay Racing Team regresa de Cerdeña con un resultado alentador y una valiosa base de trabajo. Tras las ocho pruebas de flota de la Louis Vuitton 38th America’s Cup Preliminary Regatta Sardinia, disputadas en el campo de regatas de la Bahía de los Ángeles, el equipo francés finaliza en cuarta posición, con 55 puntos, a solo cuatro del podio.

Esta primera regata preliminar, disputada a bordo de AC40 estrictamente idénticos, ha permitido medir el nivel de los equipos en un formato donde la ejecución, la precisión y la regularidad marcan inmediatamente la diferencia. En este contexto, la tripulación francesa formada por Quentin Delapierre, Diego Botín, Jason Saunders y Florian Trittel ha vivido un fin de semana intenso: grandes momentos, errores identificados y una capacidad para corregirlos que ha permitido una clara progresión hasta las últimas pruebas.

La Roche-Posay Racing Team ha firmado su mejor jornada hoy domingo, en condiciones más ligeras, terminando las dos últimas pruebas en puestos de cabeza: un tercero y un segundo. Un final sólido que deja un balance positivo, sin ocultar el importante trabajo que aún queda por delante.

Cagliari, una primera prueba a escala real

Aunque esta regata no contaba para la clasificación de la America’s Cup 2027, tenía un valor fundamental: enfrentar a los equipos a la realidad de la competición, medir su nivel de ejecución y poner a prueba sus automatismos bajo la intensidad de la regata.
Para La Roche-Posay Racing Team, que hasta ahora había tomado sus referencias en los bloques de entrenamiento en Lorient, Cagliari representaba un cambio de dimensión. La flota, las salidas, los cruces, las decisiones a alta velocidad y la presión inmediata del resultado han ofrecido un entorno mucho más revelador que cualquier navegación en solitario.
Las primeras pruebas pusieron de manifiesto varios aspectos en los que seguir trabajando. Algunas salidas penalizaron al equipo, ciertos posicionamientos no permitieron defender plenamente sus opciones y determinadas transiciones deberán ganar precisión. En una serie tan ajustada, estos detalles se pagan inmediatamente: unos segundos de retraso, una trayectoria condicionada o una pérdida de velocidad en maniobra bastan para abrir diferencias en la tabla.
Las condiciones también acompañaron este aumento de potencia. Tras unas primeras jornadas más intensas y a veces espectaculares, marcadas por varios vuelcos y colisiones en la flota, los vientos más ligeros del domingo abrieron un registro diferente, más basado en la finura del pilotaje, la lectura de las presiones y la capacidad de mantener el vuelo. En este contexto, los franceses supieron aprovechar mejor sus trayectorias y lograr 2 podios.

Una tripulación y un equipo de tierra plenamente implicados
A bordo, la organización de la tripulación se ha estructurado en torno a dos binomios bien definidos: Quentin Delapierre y Jason Saunders en el lado derecho del barco; Diego Botín y Florian Trittel en el izquierdo. En esta configuración, cada pareja solo percibe una parte de la regata desde su posición. El rendimiento depende, por tanto, de la capacidad para compartir la información adecuada en el momento preciso, construir decisiones entre los cuatro y mantener una coordinación permanente entre pilotaje, reglajes, trayectoria y estabilidad en vuelo.
Cagliari ha ofrecido a la tripulación un primer escenario completo de la competición. En las fases de salida, los cruces, las maniobras bajo presión y los cambios de ritmo, el equipo francés ha podido poner realmente a prueba las bases construidas desde la primavera. Esta primera secuencia ha mostrado aspectos que reforzar, pero también una capacidad real de reacción a lo largo del evento.
La progresión observada durante los tres días es el resultado de un trabajo colectivo que va mucho más allá de los cuatro regatistas a bordo. Bajo la dirección de Philippe Presti, director deportivo, y Philippe Mourniac, entrenador, el equipo de tierra ha acompañado cada fase de la preparación, los debriefings y el análisis técnico. Junto a Lucas Delcourt, responsable de rendimiento, y su equipo, los atletas reserva en Cagliari Enzo Balanger y Timothé Lapauw han estado también plenamente implicados en el seguimiento del rendimiento, el análisis de las navegaciones y el apoyo diario a la tripulación.
Quentin Delapierre, skipper y piloto de La Roche-Posay Racing Team:Esta regata suponía un primer reto para todas las áreas del equipo: la tripulación, el departamento de rendimiento, el equipo de tierra, el equipo técnico y la organización. Hemos cumplido muchos objetivos y eso refuerza la confianza dentro del grupo. Es muy positivo para el futuro. A nivel deportivo, ha habido muchas cosas buenas, pero también bastantes errores. Lo positivo es nuestra capacidad para mantener la objetividad, cuestionarnos y corregir rápidamente. Rara vez hemos repetido dos veces el mismo error. Evidentemente, nos habría gustado llegar un poco más lejos en cuanto a rendimiento, pero para una primera regata preliminar con este grupo, el balance es bueno”.
Una flota de gran nivel y referencias ya muy valiosas
Más allá del resultado francés, esta primera regata ha confirmado el altísimo nivel de la flota inscrita en el ciclo de la 38ª America’s Cup. Luna Rossa y Emirates Team New Zealand ocuparon las dos primeras posiciones al término de las regatas de flota, con 63 y 60 puntos respectivamente, antes de enfrentarse en el match-race final. El equipo italiano terminó imponiéndose al Defender neozelandés y firmó una victoria de referencia en esta primera cita del ciclo.
Otro de los grandes aprendizajes del fin de semana ha venido marcado por el rendimiento de Luna Rossa Women & Youth. Muy impresionante desde el inicio de la regata, el equipo italiano demostró que las tripulaciones Women & Youth no están únicamente para completar la flota, sino que pueden competir plenamente por las primeras posiciones.
Para La Roche-Posay Racing Team, esta densidad competitiva supone una referencia útil. Permite situar el proyecto francés dentro de un entorno internacional extremadamente exigente, sin establecer todavía una jerarquía definitiva. Cagliari aún no define el orden de fuerzas, pero sí aporta una primera base de comparación para orientar el trabajo de los próximos meses.
Florian Trittel, trimmer de La Roche-Posay Racing Team: “Ha sido un fin de semana muy positivo para La Roche-Posay Racing Team. Hemos aprendido muchísimo, con aspectos que mejorar, pero también con enseñanzas muy valiosas para el futuro. Sabíamos que íbamos a cometer errores; lo importante era ser capaces de entenderlos, corregirlos y progresar día tras día. Esa progresión no se refleja únicamente en los resultados, aunque nuestra cuarta posición representa bastante bien el punto en el que estamos hoy. Lo más alentador es nuestra curva de aprendizaje. Está siendo muy fuerte, quizá más rápida que la de algunos equipos, y sentimos que estamos reduciendo diferencias”.
Una base sólida antes del regreso al AC75
La siguiente etapa ya está marcada en el calendario: la segunda regata preliminar se celebrará del 24 al 27 de septiembre de 2026 en Nápoles, mientras que los próximos meses estarán dedicados a la navegación a bordo del AC75 en Lorient,a partir de finales de junio y durante todo el verano.
Cerdeña ha ofrecido a La Roche-Posay Racing Team una primera referencia clara: un resultado alentador, una organización reforzada por la experiencia y una hoja de ruta ahora mucho más precisa hacia Nápoles 2027.
La mirada de Philippe Presti, director deportivo de La Roche-Posay Racing Team: “Ha sido un gran día para el equipo. Llegamos a esta prueba con la voluntad de progresar cada día, y una jornada como la de hoy confirma que vamos en la dirección correcta. Con los resultados obtenidos hoy, habríamos estado en disposición de acceder a una final. Es, por tanto, una verdadera satisfacción.
El balance global es muy positivo. Seguimos siendo un equipo joven, y hablo tanto de la tripulación como del conjunto de la estructura. Era nuestra primera competición verdadera. Necesitamos estos momentos en los que el equipo se pone bajo presión, en los que hay que adaptarse, reaccionar y aprender rápido. Estoy muy satisfecho, e incluso bastante orgulloso, de la manera en la que el grupo ha respondido. Los miembros de este equipo son increíbles: tienen hambre, tienen unas ganas inmensas de ganar.
Hemos cometido errores, y es normal. No se puede progresar sin pasar por eso. Lo más importante es la progresión del equipo. La perspectiva es que dentro de un año estaremos en la salida de la America’s Cup. Hoy, en esta fase de lanzamiento, terminamos como segundo challenger de estas regatas. Si conseguimos mantener esta dinámica y esta posición, evidentemente será un éxito. A partir de ahora vamos a dejar un poco de lado el AC40 para centrarnos en el AC75, porque es en ese barco donde se disputará la America’s Cup. Esa es ya nuestra prioridad absoluta para el próximo año.
Regresamos a Lorient con muchísimo trabajo de simulador por delante y habrá una segunda prueba de las World Series en septiembre, en Nápoles, recién anunciada. Nos encanta la competición. Los atletas ya la esperan con muchas ganas.”