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El desfile de tripulaciones contagia a la ciudad con el espíritu náutico de veleros de todos los tiempos

El desfile de tripulaciones contagia a la ciudad con el espíritu náutico de veleros de todos los tiempos

La reunión de capitanes ultimó los preparativos de la jornada que despedirá mañana a la flota en la salida de la Tall Ships Race

La Tall Ships Race mantiene en su tercera jornada en Vigo la expectación generada ya en sus días previos. La de hoy ha sido un incesante ir y venir de público, que ha convertido la dársena de A Laxe en su puerto base como destino vacacional para este puente de mayo, con gran afluencia de extranjeros, embelesados con la ciudad. Ya ayer se superaban las expectativas previstas para los cuatro días que dura el evento. Al Village se han acercado aficionados, profesionales y foráneos, más de 250.000 personas que no han querido perderse auténticas joyas clásicas, barcos de todas las épocas, que han dejado con la boca abierta a más de uno.
Si el pasado jueves los capitanes de las embarcaciones eran recibidos con una cena en Pazo de los Escudos, dándoles la bienvenida oficial a la ciudad, ayer eran las tripulaciones al completo las que protagonizaban una concentración festiva, amenizada por el grupo vigués de powerpop “Pacífico”, en esta ocasión; cena y baile en el Pazo de San Roque, propiedad de Caixanova. La confraternización entre los participantes dio de sí, a tenor de los comentarios que aún esta mañana copaban las conversaciones entre navegantes, voluntarios y organización.

TRIPU-KRUZESHTERN-(medios)

A bordo del Kruzeshtern
Protagonistas también fueron hoy los 25 tripulantes que se enrolaran en la travesía hasta Tenerife, becados por el Ayuntamiento de Vigo, tras una difícil selección marcada por la demanda de solicitudes. Todos ellos residentes en Vigo y mayores de 16 años, han tenido que demostrar conocimientos de inglés y náutica para acceder. Ya hoy con las maletas hechas se presentaban a la tripulación de los barcos que se les han asignado; 3 en el Tecla, construido en 1915 con 38 metros de eslora; otros tantos en el Jolie Brise, originario de Francia, ahora inglés, un cuter que paso a la historia por haber sido el primer ganador en el arranque de la

mítica Fasnet, en 1925; y los 19 restantes en el ruso Kruzeshtern, el segundo barco más grande del mundo en su categoría, con 113,8 metros de eslora.
Dos de sus tripulantes, Alfonso Crespo y Alejandro Martínez, quienes desde hoy forman parte del equipo de a bordo de este último buque, no ocultaron su interés de zarpar cuanto antes: “es una experiencia única, una oportunidad que en cuanto se plantea no puedes negarte”. Crespo, que ya es una habitual, puesto que se enroló hasta Dublín en la anterior cita de la olívica del 98 –antigua Cutty Sark–, comentó que, en principio, “esperamos poder hacer maniobras, ser uno más de la tripulación, interactuar en el barco, formarnos y aprender”, precisamente estos son los fines que han llevado al consistorio a crear este programa de becados.
El alcalde de la ciudad, Abel Caballero, tal y como estaba previsto quiso reunirse ante la inminente salida de mañana con los veinticinco tripulantes para despedirse. A ellos se dirigió como viejo marino mercante, les preguntó cuántos se mareaban, al tiempo que desveló que él, cuando estaba embarcado, se “mareaba y mucho”, “bebía litros y litros de agua”, agregó. De la mano del capitán del barco ruso, el regidor olívico conoció al detalle la embarcación.
Ya por la tarde, tras la reunión de capitanes en la que se ultimaron los preparativos para la salida del mañana, que se celebrará una vez concluya la Parada Naval, y en la que se cerró la programación que regirá en la jornada de despedida, a las 18:00 horas se celebró una de las actividades paralelas más esperadas. Las tripulaciones al completo recorrieron las calles del centro de la ciudad, sorprendiendo a algún despistado que no contaba con ello. Otros eligieron el balcón de sus viviendas como localidad de primera para unirse al desfile programado. La Tall Ships Race contagiaba así a la zona alejada del mar de la festividad náutica. Uniformados, desde el puerto los participantes se dirigieron a las calles cercanas de la Alameda, Concepción Arenal y Montero Ríos

Top de salida Tall Ships
Mañana será el día grande, los barcos cuentan desde hoy las horas para partir de Vigo, en una primera serie de 900 millas náuticas rumbo al sur-suroeste, hasta Tenerife, en las Islas Canarias. Será a partir de las 11:30, hora oficial, cuando la flota de clásicos suelte amarras rumbo a la zona de la Guía por mar, en la denominada “Parada Naval”, preámbulo del top de salida que el comité dará en las Islas Cíes a partir de las 16:00 horas.
De la cerca de una treintena de embarcaciones que estos días han decorado el puerto de Vigo, once acompañarán a los siete participantes hasta la ciudad canaria, donde les esperan el resto de unidades que se enrolaran en la regata que les llevará hasta Belstaf, donde tienen previsto atracar el 16 de agosto, pasando por Bermuda, Charleston, Boston y Halifax, en una aventura de 7.000 millas en su conjunto.
La Tall Ships Atlantic Challenge describirá un círculo por el Océano Atlántico Norte, siguiendo la ruta tradicional que los barcos a vela hicieron a través de los siglos para obtener el máximo provecho de los vientos predominantes, los cuales pueden dar lugar a unas condiciones espectaculares.
Entre 70 y 100 barcos con un total de 3.000 tripulantes de hasta 30 países celebran este evento único al que estos días se ha sumado la ciudad de Vigo y sus vecinos, en los que jóvenes tripulantes tienen la oportunidad de navegar con sus coetáneos de otras nacionalidades, enfrentándose a los desafíos físicos y emocionales que sólo se encuentran en el océano. Es más para la mayoría de los navegantes es:“una experiencia positiva que cambia la vida”.
El proyecto está organizado por la Sail Training Internacional, una entidad benéfica con socios de todo el mundo y un alcance global. Dedicada a la organización de regatas y otros eventos, la Tall Ships Race (Regata de Grandes Veleros), es el proyecto más importante de cuantos se celebran cada año en aguas europeas. La primera data de 1956, cuya idea original fue reunir a los últimos grandes veleros del mundo para una despedida final de la era de la vela, con jóvenes marineros del mundo en una prueba amistosa. Su popularidad la hizo mantenerse en el tiempo hasta hoy.
El Director Técnico del Real Club Náutico de Vigo, Fernando Giraldo, será el comentarista de esta salida por el canal 17 del VHF marítimo. A Guía, el Castro, el Paseo de Alfonso, las playas viguesas o el Museo del Mar, serán los mejores miradores.