La Mini Transat 2025 rumbo a La Palma: noventa navegantes cruzan el Atlántico con fuerte presencia de la Base Mini Barcelona
Barcelona, 22 de septiembre – Ayer, domingo 21 de septiembre, dio comienzo en Les Sables-d’Olonne (Francia) la Mini Transat 2025, una regata en solitario, sin comunicaciones con el exterior y a bordo de embarcaciones de 6,50 metros. La salida estuvo marcada por un parte meteorológico desfavorable.
En total, 90 regatistas de todo el mundo, 9 de los cuales se han formado en la Base Mini Barcelona, participan en esta aventura oceánica.
Entre ellos destacan Miguel Ángel Rondón, que repite por 4ª vez, y debutantes como Gráinne Costigan o Ramón Ribera. Además, completan la representación Joan Trenchs, Anna-Liisa Talts, Nicolo Gamenara, Victor Sename, Roland Welzig y Hugo Ramón, todos ellos con una trayectoria vinculada a la formación y preparación en la Base Mini Barcelona.
La Mini Transat 2025 se disputa en dos etapas: la primera, entre Les Sables-d’Olonne y Santa Cruz de La Palma (Islas Canarias), con un recorrido de 1.350 millas náuticas; y la segunda, desde La Palma hasta Saint-François (Guadalupe), de 2.700 millas, lo que suma un total de más de 4.000 millas de navegación en solitario a través del Atlántico. La llegada de la flota está prevista para principios de noviembre.
Los aficionados pueden seguir la evolución de la regata y de los distintos patrones a través de la cuenta oficial de Instagram de la Base Mini Barcelona (@baseminibarcelona), donde se actualiza en tiempo real el seguimiento de los skippers. Además, esta misma comunidad acoge también a los navegantes que ya se están preparando para la próxima edición de la Mini Transat, prevista para 2027, lo que convierte el canal en un punto de encuentro para seguir tanto la aventura actual como el futuro de la clase Mini.
Un inicio intenso marcado por ajustes en el recorrido y condiciones variables de viento
Aunque inicialmente la flota debía poner rumbo directo a Finisterre desde Les Sables d’Olonne, las condiciones meteorológicas obligaron a la organización a establecer un punto de desmarque situado a 113 millas al norte-noroeste antes de poder enfilar hacia la costa gallega. La intención de esta modificación era esquivar la llegada de un frente y garantizar mayor seguridad para los navegantes.
La salida se vivió de forma relativamente calmada, con poco viento hasta las primeras horas de la madrugada. Después, el viento aumentó hasta alcanzar los 25-30 nudos constantes.
A causa de las condiciones meteorológicas y el mal estado de la mar, a cerca de 10 regatistas se les han roto diversos elementos de los barcos durante estas primeras horas de regata, como botalones y obenques, incluyendo dos desarboladuras. Además, un total de 37 regatistas no respondieron a la llamada de radio emitida por la organización.
A partir de este mediodía, se espera que los barcos ya puedan virar el desmarque y poner rumbo directo a Finisterre, navegando con vientos portantes que irán disminuyendo progresivamente hasta situarse alrededor de los 17 nudos, lo que permitirá a los participantes encarar condiciones más favorables en su avance hacia Galicia.
Base Mini Barcelona: un referente internacional en la formación oceánica comprometido con la comunidad
Con sede en el BISC (Barcelona International Sailing Center), en el Puerto de Barcelona, la Base Mini Barcelona se ha consolidado como el principal centro de preparación de la clase Mini 6.50 en el Mediterráneo. Fundada en 2012 por Anna Corbella, ofrece entrenamientos colectivos, apoyo técnico y formación especializada para navegantes que aspiran a cruzar el Atlántico.
Durante la temporada 2024-2025, la Base ha contado con 17 navegantes de distintos países, generando un ambiente multicultural, colaborativo y altamente exigente. El éxito de este modelo se refleja en la elevada presencia de navegantes en la Mini Transat 2025, convirtiéndose así en el centro de entrenamiento de esta clase más grande fuera del territorio francés. En la edición 2023 destacó la primera posición de Federico Waksman, formado en la Base Mini Barcelona, y el segundo puesto del catalán Carlos Manera, consolidando así el litoral catalán como un lugar de entrenamiento ideal para competiciones de altura.
La Base Mini Barcelona destaca también por su compromiso con la comunidad. De hecho, varios regatistas participan en el proyecto educativo “22 días con 22 pies”, impulsado por la Fundació Barcelona Capital Nàutica y el Museu Marítim de Barcelona, que acerca la navegación oceánica a las escuelas a través de diferentes actividades pedagógicas.
