El K4 500 femenino abre una nueva página de oro en el piragüismo español
● El K4 500 femenino, gana la primera medalla de oro de la historia y Sara Ouzande, Lucía Val, Estefanía Fernández y Barbara Pardo se convierten en campeonas del mundo.
● En este primer día de finales en Milán, España ha sumado un oro (K4 500 femenino), una plata, C1 200 y dos bronces, el del C2 500 femenino y el K4 500 masculino.
Milán (Italia), 22 de agosto de 2025.- El piragüismo español ha vuelto a hacer historia en unos campeonatos del mundo merced al inconmensurable triunfo del K4 500 femenino. Sara Ouzande, Lucía Val, Estefanía Fernandez y Barbara Pardo han inscrito sus nombres con letras de oro al proclamarse campeonas del mundo de la prueba por vez primera para España. En una regata para la historia las palistas españolas salieron a hacer su carrera, no les importó que a mitad de carrera fueran en tercera plaza ya que en ese momento el grito de Sara, “va”, supuso el incentivo necesario para ir hacia adelante con todo. 1:32,58, aventajando a la embarcación china en 0,10 segundos y a las bielorrusas en 0,21.
Sara explicó a la perfección como habían manejado la prueba: “Ha sido una regata dura e incómoda. Había que poner ritmo medio cómodo, pero antes de salir les dije que íbamos a respirar por el ritmo medio, pero que íbamos a llegar a los últimos metros con fuerza por que era donde se ganaba la regata. Todo iba bien y cuando dije el ‘va’ para subir mis compañeras respondieron como osos. Vi que íbamos recortando y como no sabían cómo íbamos les iba diciendo “si, sí, sí, chicas, vamos, que sí”. No sabia muy bien como había entrado el barco de china, pero al mirar a ellas vi que tenía el cuerpo por delante de su marca y supe éramos primeras”.
Lucía Val por su parte, con mucha emoción afirmó, “Lo que más aprendí con este equipo es creer, nunca me hubiera imaginado conseguir la primera posición aquí con 21 años. Una regata perfecta en la que nos lo hemos pasado muy bien paleando, me llevo el disfrute y a estas tres bestias que tengo a mi derecha”.
La valenciana de Antella, Barbara Pardo también se mostró exultante con el oro colgado de su pecho. “Nos íbamos a jugar la regata a mitad de carrera y había que llegar con fuerza al final, y con los dos ‘va’ de Saray ese ‘que sí, que sí’ solo me dio más fuerza para empujar y ahora tengo una sensación increíble que todavía tenemos que asimilar”.
Mientras que la emeritense Estefanía Fernández, además de orgullosa, ya pensaba en lo que queda por llegar: “Estoy orgullosa del trabajo que hemos hecho, donde ha sido espectacular y destacaría, la confianza y la certeza de que si todos hacíamos lo mismo unidas, engranadas, iba a salir y ahora somos campeonas del mundo”.
Las chicas del K4 han conseguido lo que hace tres años, en Halifax, hicieron los chicos, ser campeones del mundo por primera vez en una de las pruebas reinas, además de olímpicas, del piragüismo mundial.
Pero esta medalla, la más importante del día y quien sabe si del campeonato, no fue la primera, esa la consiguieron Adrián Del Río, Alex Graneri, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade. Este renovado K4 ha vuelto a saborear las mieles del podio, en esta ocasión un bronce en un campeonato del mundo, primera medalla de la embarcación, en un mundial, desde ese oro de Canadá en 2022. Una final que se llevó Portugal (1:18,93) por delante de Hungría (1:18,98) y España (1:19,33), pero los nuestros se encontraban contentos a la finalización de la regata.
El veterano Rodrigo Germade, que mañana sabado cumple 35 años, “Nos vamos con un sabor agridulce ya que esperábamos un poco más ya que hay un nivel altísimo. Hemos competido a nuestro mejor nivel hoy, queda mucho trabajo por hacer, pero hemos conseguido una merecidísima medalla de bronce que ahora mismo para nosotros es como un oro”.
El debutante en un campeonato del mundo Senior en un barco olímpico no podía quitarse la sonrisa del rostro, así lo manifestaba el mallorquín Álex Graneri: “Muy contento, es el primer mundial a nivel senior que compito en una distancia olímpica y a mi también me sabe a oro. Ya sabemos el punto de partida y ahora a seguir mejorando de cara al año que viene y del próximo ciclo olímpico.
El segundo más veterano en estas lides, el gallego de Betanzos Carlos Arévalo, se mostró contento y esperanzado por lo que se puede conseguir en el futuro próximo: “Ha sido una regata dura desde el inicio, nos hemos encontrado bastante bien pero se nota que tenemos que seguir trabajando en esta misma línea e ir buscando sensaciones. El ciclo olímpico es largo, de mucho trabajo donde el objetivo principal es llegar a los Juegos. Para el tiempo que llevamos juntos nos hemos encontrado muy bien ahora podemos seguir mejorando y luchando por conseguir grandes cosas”.
Por último, el madrileño Adrián del Río confirmó su satisfacción, pero también mirando al futuro. “Estamos contentos y con ganas de hacerlo mucho mejor, nos esperan años durpos, pero con este pedazo de equipo todo va a salir muy bien”.
Pero las buenas noticias no pararon ahí en la pista milanesa de Idroscalo. El C2 500 de María de los Ángeles Moreno y Victoriia Yarchevska consiguió en los últimos metros un bronce que sabe casi a victoria en una prueba que también es olímpica. Solo pudieron con ellas las ucranianas (1:53,30) y las canadienses (1:54,36), nuestras chicas, pararon el crono en 1:54,84, para completar una temporada de ensueño: campeonas de Europa, campeonas del mundo en la categoría Sub 23, y ahora un bronce en el mundial Senior. “Muy orgullosas ya que llevamos todo el año trabajando y luchando por una medalla en este campeonato. Ha sido una regata muy disputada y dura en la que nos hemos enfrentado con Canadá y Ucrania y volvemos a casa con una medalla”, afirmaba la palista mallorquina mientras que Victoriia, también buscaba más en un futuro próximo, “Ha sido una regata dura, con viento de lado, pero hemos hecho lo que teníamos planeado, hemos conseguido una medalla y estamos orgullosas de lo que hemos logrado. Ahora vamos a por más”.
Y la ronda de medallas de este primer día de finales concluyó con la plata de Pablo Graña en el C1 200. El palista del Rodeira de Cangas se quedó a 0,03 segundos del oro, logrado por el uzbeco Artur Guliev (38,63), por el 38:66 del gallego. El tercer escalón del podio lo ocupó el bielorruso Svinarev. “Tengo un poco de rabia por no haber conseguido ese oro, pero muy contento, la regata fue un poco larga, que parece mentira decir esto en una prueba de 200 metros, pero esos últimos metros siempre cuestan un poco y esta vez no fui capaz de aguantar y al final quedé segundo, pero estoy muy, muy contento”, indicó Graña tras recoger su medalla.
La única final en la que no pudimos conseguir una medalla fue en la prueba del K1 1000 que disputó la zamorana Laura Pedruelo. La del Duryus Zamora no pudo seguir el ritmo de la húngara Ciskos, la autraliana Buck y la neozelandesa Fisher que se escaparon desde los cepos de salida, pero ya en la mitad de la regata pudo encontrar su ritmo e ir ganando posiciones para finalizar en una muy buena sexta plaza. Todo ello en un día en el que Pedruelo, en la mañana compitió en la semifinal del K1 500, donde no pudo conseguir. el objetivo de entrar en la final A, y se tendrá que conformar con palear mañana en la B. Sin embargo, se mostró contenta de una dura jornada en el trabajo: “Estoy supersatisfecha, aquí estamos las mejores y en la prueba del 500, distancia olímpica, se nota más, con lo que estoy feliz de disputar la final B del K1 500. Por la tarde en la final del K1 1000 la carrera ha sido muy dura, aún así he logrado quedar sexta del mundo en unas condiciones duras donde la pista está lenta. Una carrera muy rápida, donde en el primer parcial se me han escapado mucho, después ya he podido hacer un final como el que suelo hacer, con lo que estoy muy feliz de este resultado”.
Pero además de las finales A, Manuel Fontán luchó por la victoria en la B del C1 500. El gallego se tuvo que conformar con la segunda posición después de que el triunfo lo lograse el rumano Chirila.
